Acaba de finalizar el año 2000. Los ordenadores no se han vuelto locos y la gente tampoco y eso que en España gobierna José María Aznar. La izquierda se encuentra bajo mínimos tras una nueva derrota y hay que empezar desde cero. Desde cero negativo. Porque los ceros a la izquierda, para la izquierda, son siempre negativos. El PSOE tardará un tiempo todavía en solucionar su crisis de identidad y liderazgo. Las izquierdas nacionalistas están en plena crisis de crecimiento tras su demonización dirigida desde la Moncloa y en el panorama político progresista, Izquierda Unida ha elegido a un médico que llega desde Asturias para tomar nuevo impulso. Al menos es lo que piensa Gaspar Llamazares, su nuevo Coordinador General. Muchos creen que lo único que puede tomar es el pulso de una organización muy debilitada fuera y dentro de sí misma.

La tarea que se avecina para dar a conocer el nuevo proyecto de Izquierda Unida en la sociedad es compleja. Una nueva propuesta desde la izquierda, un nuevo equipo y un nuevo líder. Casi nada y sin nada. Sin dinero. Sin medios de comunicación accesibles. Y, eso sí, con muchas trampas y zancadillas en tu propia casa. Pero siento decepcionar a aquellas personas y compañeros que esperen o deseen una buena dosis de venganza política en este libro hacia IU y su devenir. Este libro no es sobre política o sobre la política, aunque quiera servir de reflexión útil para la política. Ni mucho menos es un libro sobre la izquierda ni sobre la izquierda de Izquierda Unida. No tendría espacio ni tiempo por muy relativa que sea esa empresa…

Otra cuestión es afrontar el reto de trasladar un nuevo proyecto y una nueva personalidad política surgiendo desde la nada y con casi nada. Es aquí donde la imaginación, el atrevimiento, la sorpresa, el riesgo y también la incomprensión se abren camino para competir con el resto de opciones. Al igual que en la vida cotidiana, la justicia no implica siempre igualdad sino otros términos como la proporcionalidad, el equilibrio y la pluralidad. De ahí que fuera necesario trasladar la exposición y la confrontación de ideas del campo abierto a la guerrilla. No podemos ni debemos olvidar que Izquierda Unida venía de sustituir un liderazgo carismático como el de Anguita por otro muy diferente. Por cierto, esa etapa histórica culminó en España con la sustitución de ese tipo de líderes porotros muy distintos como los de Rajoy y Zapatero. Como decimos en psicología, no existen los líderes sino los estilos de liderazgo y quizás, en ese sentido, la sociedad demandaba otro tipo de personalización de las ideas políticas. A partir de ahí comenzamos de cero para conseguir que Gaspar Llamazares fuera conocido, tratado y valorado desde ese nuevo estilo de liderazgo. Y todo ello había que hacerlo encabezando una organización a la que no le gustan los liderazgos pero que se mueve en una sociedad que los demanda y ante unos votantes que lo necesitan.

Una y otra vez se empezaba de cero. Una mezcla explosiva que estallaba cada día con ingredientes tan opuestos como buenas ideas, claridad de exposición y una buena dosis de ansiedad e hiperactividad que nos llevaba a su equipo de cabeza y exigía eficacia y ejecución a la misma velocidad de respuesta. Un imposible, vamos. Al menos para alguien dispuesto a moverse como un bólido de Fórmula 1 pero con piezas de utilitario, motor desgastado y muchos baches en el camino. Transcurrió mucho tiempo hasta que Gaspar Llamazares comenzó a ser valorado y situado en la escena política española. Como anécdota destacaremos que hubo que preparar una comida en un restaurante de la calle Prado de Madrid con el equipo que desarrollaba los famosos «Guiñoles» para que tuviera su muñeco y, sobre todo, su papel. Al final se hizo. Eso sí, a costa de aparecer en una actitud lastimera (que no lastimosa) ya que a pesar de su esfuerzo nadie le hacía caso… y no era del todo falso. Más de tres años así, paso a paso, para intentar siquiera que su nombre, su persona y su liderazgo fueran reconocibles aunque no reconocidos todavía en la sociedad española. Todo eso cambió en las elecciones generales del 2004. Eso y muchas más cosas.

Rompimos así, cualitativamente, esa barrera del desconocimiento consentido en las elecciones de ese año 2004. A primera hora de la mañana del día 11 de marzo nos encontramos durmiendo en un hotel de Córdoba dispuestos a emprender camino hacia Sevilla para el mitin electoral de turno. Gaspar madruga de forma habitual. El día de antes tuvieron un buen susto con el coche pero la pericia de Rai (el conductor habitual de Gaspar, más cercano ya a un amigo que a un chófer) les dejó con el corazón en un puño pero el cuerpo entero. En todo el desarrollo de la caravana electoral es imposible relajarse junto a Gaspar más allá de las once de la noche y, si la cita es a las 9 de la mañana, su equipo y sus escoltas saben que a las 8.45 va a estar esperándonos a los demás. Y eso sin contar un paseo madrugador que hace que sea él quien te cuente la prensa del día. Escucho la radio y veo la televisión en la habitación del hotel y lo llamo.

«Gaspar, ha pasado algo gordo en Madrid». Parece un atentado. Las decisiones se toman rápidamente desorganizadas. Al conocer la magnitud de la tragedia se decide ir a Sevilla, reunir información en el viaje y allí hacer las valoraciones de urgencia que procedan con los medios de comunicación. Los primeros datos apuntan a ETA. Así se sugiere incluso desde nuestras fuentes en Euskadi. A las 12 se hace una rueda de prensa de condena en Sevilla y participamos en la concentración de repulsa que se realiza en el Ayuntamiento de Sevilla.

Desde ese momento rabia, condena, tristeza y… miedo. Mucho miedo. En la concentración algunos exaltados se encaran con Llamazares y debemos refugiarnos en el interior del Ayuntamiento con la ayuda del equipo de Gobierno y nuestros compañeros de Sevilla. La cosa no pasó de ahí, pero era un síntoma de cómo el entorno más ultraconservador estaba dispuesto a dar rienda suelta a sus instintos con la excusa de una tragedia que tenía un dueño aparente aunque no confirmado. Surgen informaciones poco fiables, nada menos que de Otegui, quien niega la autoría de ETA. Las primeras llamadas del Gobierno llegan al móvil de Llamazares. Se prepara una manifestación promovida por el Ejecutivo. Javier Arenas llama a Gaspar: «éste es el lema, la fecha y la hora, o lo tomas o lo dejas». Las palabras suenan duras pero no se da opción a que sean las fuerzas políticas las que promuevan una manifestación unitaria sino que el Gobierno quiere capitalizar la respuesta. En mi móvil suena la llamada de Gabriel Elorriaga del PP. Pregunta si estamos dispuestos a suspender la campaña. Ha hablado con el PSOE y todos están de acuerdo. La respuesta es afirmativa lógicamente y emprendemos el regreso a Madrid en coche. Le pido que, en todo caso, tengamos opción de acceso en los medios de comunicación y en especial en TVE para explicar nuestra posición y ejercer nuestro papel de tercera fuerza política. El riesgo tras lo vivido en Sevilla de desaparecer o lo que era peor, aparecer como los corresponsables indirectos de lo ocurrido, era muy alto. Tras el pacto de Lizarra y nuestros acuerdos de gobierno en Euskadi, esa sombra se utilizaba frecuentemente por los partidos de la derecha y por los propios medios de comunicación, incluso públicos, que me llevaron a más de una conversación telefónica tensa con el entonces jefe de informativos de TVE, señor Urdaci.

Sabemos que el tiempo y los medios corren en nuestra contra. Han transcurrido escasamente seis horas desde las explosiones y para entonces ya comienzan a surgir las primeras dudas sobre la autoría de la barbarie. Gaspar habla con fuentes de muy alto nivel de la Audiencia Nacional que le trasladan indicios de que los atentados parecen llevar más bien el sello del integrismo islamista. En ese mismo sentido, desde Euskadi, nuestra organización Ezker Batua-Izquierda Unida confirma el serio desmarque del entorno abertzale de su posible participación en estos atentados. Con estas informaciones llegamos a Madrid y lo hacemos directamente a los estudios de TVE en Torrespaña donde, lejos de entrar en directo en los informativos, se graba una entrevista. Como fruto de aquellos compromisos adquiridos y poco más, se sacarían algunos cortes de esa entrevista en los informativos y allí quedó finiquitada nuestra presencia en los grandes medios de comunicación. La campaña no había servido de nada. Las perspectivas unas horas antes de los atentados de Madrid apuntaban a una victoria cómoda del PP y un ascenso notable de Izquierda Unida. Nunca sabremos si fue verdad.

Mientras regresamos a casa esa noche y se preparan las grandes movilizaciones de protesta, comienzan a surgir las primeras dudas y contradicciones. Nuestro jefe de prensa, el periodista José Morales, que había batallado durante toda la campaña electoral, se esfuerza en que todo salga bien de cara a la manifestación de Madrid. El resto del cuartel general de prensa se monta con un ordenador portátil y un móvil desde mi domicilio de Zaragoza. Con esos recursos nos enfrentamos a 48 horas de locura, mentiras y cintas de vídeo y de radio que cambiaron un país pero también cambiaron unas elecciones. Ignoramos muchas cuestiones de esas horas. Quizás un día se puedan conocer todas o la mayoría. Sólo puedo aportar la información de un actor secundario como es IU, pero creo también que sin conocer ese ángulo de lo vivido no se podrá comprender el desarrollo detallado de esa pequeña parte de la historia que nos tocó vivir.

Así resulta curioso que hasta hoy se haya destinado mucho más esfuerzo (y se estén dedicando recursos económicos y personales) a intentar deslegitimar la realidad y las investigaciones que de forma concluyente demostraron la autoría del extremismo islámico vinculado a Al Qaeda que a investigar y sacar a la luz las irresponsables actuaciones del gobierno de Aznar que «sabía» que los responsables de aquellos atentados no había que buscarlos en «lejanas montañas y desiertos», en clara alusión a ETA. Un fenómeno que sigue hoy día a día con el desesperado intento de reabrir el juicio por el 11-M de estos sectores afines a la derecha. Pero como este no es el objetivo de análisis de este libro volveremos a los hechos que se iban desarrollando en las horas previas a la votación del 14 de marzo.

Momentos después de las 20 horas del día 11 de marzo el Ministro del Interior, Ángel Acebes, sigue empeñado en evitar confirmar la veracidad de las informaciones que le llegan tras la aparición de una furgoneta en Alcalá de Henares con una cinta en árabe que contiene versículos del Corán y que trasmite en su comparecencia pública ante los medios.

Otros responsables políticos del Partido Popular e incluso el propio Ministro del Interior, mantienen al día siguiente la hipótesis de ETA como la principal línea de investigación. La tensión se ha ido acumulando en la calle y se traslada ya sin tapujos a las movilizaciones convocadas y dirigidas por el Gobierno en repulsa de los atentados. Rabia y emoción dejan paso a tensión y movilización. La pregunta sobre la responsabilidad de los atentados ya está en la calle y comienza una bola de nieve que llegaría como un alud hasta las urnas el día 14 de marzo.

Rebelarse contra la mentira era el objetivo común de todos aquellos que ya intuíamos que el Gobierno estaba mintiendo al país. Por eso, a las 24 horas de los brutales atentados, comienzan nuestros intentos por contribuir a la verdad y a la denuncia de la actuación del Gobierno de Aznar que ya no era sólo sospechosa sino contradictoria. Con ese objetivo, y ante la convocatoria de las manifestaciones del día 12 de marzo, emitimos la siguiente nota, que aunque dirigida a nuestra militancia, tenía un claro componente de comunicado público como así se distribuyó:

«NOTA DE PRENSA. -URGENTE.-URGENTE.-URGENTE.-URGENTE

A TODA LA CIUDANIA, GENTES DE IZQUIERDA, ORGANIZACIONES Y FEDERACIONES DE IZQUIERDA UNIDA, SIMPATIZANTES,

MILITANTES Y VOTANTES DE IZQUIERDA UNIDA

(Madrid, 12 de marzo de 2004).- Izquierda Unida hace un llamamientoa toda la ciudadanía y en particular a sus organizaciones y simpatizantes para que se sumen a todas las movilizaciones convocadas en rechazo del terrorismo que ayer asoló tantas y tantas vidas.

IU ha emitido un comunicado en el que se demanda la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad al gobierno para que aclare los datos sobre la autoría de este atentado en lo que parece una sospechosa ocultación o retardo de la información que se merece este país y que está utilizando el PP con exclusivos fines electorales.

Ante la situación creada de la que responsabilizamos directamente al Gobierno, solicitamos a todas nuestras organizaciones, federaciones, militantes, simpatizantes y gentes de izquierda en general que acudan a todas las movilizaciones convocadas y lo hagan bajo el lema de pancartas y pegatinas que expresen el: «NO A LA GUERRA».

José Francisco Mendi

Responsable de Comunicación de IU»

El cambio político, social y electoral se inició realmente en la calle. Ese fue el éxito de las masivas manifestaciones de rechazo a los atentados y solidaridad con las víctimas que se desarrollaron el día 12 de marzo. Es allí donde la sociedad sobrepasa al gobierno y se impone un grito en forma de pregunta: ¿quién ha sido?. El ejecutivo de Aznar se ve desarbolado en la manifestación de Madrid, hasta el punto de que los silbidos y la bronca monumental de la calle hacia el presidente, hacen que José María Aznar deba pegarse al Príncipe Felipe en la manifestación para que le haga de paraguas y así cubrirse de la durísima crítica ciudadana que reuniría sólo en Madrid a más de dos millones

de personas. La cabecera de la manifestación, ante el asombro del vicecanciller alemán, Joschka Fischer, era asaltada y sobrepasada por ciudadanos anónimos. El señor Ansuátegui, Delegado del Gobierno en Madrid, incluso se plantea la posibilidad de que un helicóptero aterrice para sacar de allí al Príncipe y a Aznar. Finalmente tienen que ser los servicios de control de los sindicatos (CC.OO. y UGT) y de la propia IU, con Antonio Cortés al frente, quienes garanticen la seguridad y organicen la marcha. Gaspar está en la cabecera al lado de los principales líderes del país. A su lado el alcalde Gallardón le comenta airado al ver el enfado de la calle: «¡Cómo lo habéis preparado!». Llamazares le contesta: «¡Lo habéis preparado vosotros!».

Pero sin duda los acontecimientos se iban a acelerar el día siguiente, día de reflexión de las elecciones. Esa jornada desde el punto de vista informativo fue clave para explicar los resultados que se dieron el 14 de marzo. El gobierno, ante la magnitud de la convulsión social y electoral que se avecinaba, intentó desesperadamente, evitar el vuelco electoral. La entrevista aparecida en el periódico «El Mundo» el mismo 13 de marzo así como las apariciones de otros líderes del PP y PSOE en los medios de comunicación violando la propia legislación electoral motivaron un escrito urgente de nuestro representante ante la Junta Electoral Central.

Mi compañero, y mejor amigo, Rubén Fernández lo intentaba de todas las maneras posibles, con mucha razón y poca recepción, ante el órgano

electoral competente. Decía así en su escrito registrado:

«A LA JUNTA ELECTORAL CENTRAL

D. Rubén Fernández Casar, mayor de edad, representante electoral general de Izquierda Unida, como ya ha quedado en

anteriores ocasiones acreditado,

EXPONE

Que en el periódico «El Mundo» del día de la fecha, 13 de marzo de 2004, aparece publicada una entrevista con el candidato del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno, Sr. Rajoy, para las elecciones que se celebrarán mañana, 14 de marzo de 2004.

Que la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, prohíbe «realizar actos de propaganda una vez finalizado el plazo de la

campaña electoral».

Que el día de hoy, 13 de marzo, según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, es día de reflexión y está absolutamente prohibida la publicación de entrevistas que pidan el voto para cualquier formación política, como así ha hecho el Sr. Rajoy, concediendo dicha entrevista al mencionado diario.

Que este país está viviendo, quizá uno de los episodios más dolorosos de su historia reciente, fruto de los salvajes, brutales y deleznables atentados ocurridos el pasado jueves día 11 en los distintos trenes de cercanías de Madrid.

Que, movidos por un movimiento de solidaridad a favor de las víctimas, familiares, amigos, etc. y dada la magnitud de los acontecimientos,

los partidos políticos de nuestro país, aun estando en plena campaña electoral, decidieron unánimemente suspender todos los actos de campaña electoral desde ese día.

Que nuestra formación política considera que utilizar, no ya una jornada de reflexión, sino ésta jornada de reflexión, con los graves acontecimientos acaecidos, para aparecer en los medios de comunicación pidiendo el voto de la población, todavía conmocionada por lo sucedido, es un acto que pudiera ser constitutivo de un presunto delito electoral.

En virtud de lo expuesto,

SOLICITA DE LA JUNTA ELECTORAL CENTRAL se sirva admitir el presente escrito, y en virtud de lo en él expuesto, tome las medidas que considere necesarias y oportunas para retrotraer a la legalidad el día de reflexión, en aras a la igualdad de oportunidad para todos los partidos políticos que concurren a las elecciones que se van a celebrar mañana domingo 14 de marzo y que han respetado escrupulosamente su decisión de suspender todos los actos de campaña electoral en solidaridad con las víctimas, así como adopte las medidas necesarias para depurar las posibles responsabilidades en que hayan podido incurrir quienes no han respetado la prohibición de solicitar el voto el día de reflexión, tal como establece la Ley Orgánica del Régimen Electoral General.

En Madrid, a 13 de marzo de 2004.

Firmado: Rubén Fernández Casar.»

Y ya en la tarde del día 13 se produce la última aparición pública de Izquierda Unida en relación con lo acaecido. Tras las conversaciones

e informaciones de las que dispone Gaspar Llamazares, se redacta un comunicado muy duro siendo conscientes de que en ese momento hay un serio riesgo no sólo para la pluralidad de los resultados en esta cita sino para la propia democracia. Sólo se hace eco de este comunicado la cadena SER. Esta emisora emite en su boletín de las 18 horas del día de reflexión una grabación con mi voz explicando el contenido de la nota que se recoge a continuación y que ya denota la angustia y la impotencia que se adueña de nuestra organización para estar presente en los medios en estas horas tan decisivas. Sólo una entrevista en esta misma emisora a las 22.30 horas a Felipe Alcaraz complementa esta breve

información en la que IU pudo expresar su opinión. La nota de IU, de la que ni siquiera se hizo eco la agencia EFE (no así otras agencias internacionales) decía así:

«Izquierda Unida denuncia la estrategia informativa del PP que está dando un «golpe de estado» a la libertad informativa y a la pluralidad de este país. La comparecencia del ministro del interior al mediodía de hoy ha superado la hipocresía y el cinismo del que ha hecho gala el gobierno en las últimas horas. Y lo ha hecho sin el más mínimo respeto a las víctimas, al duelo de la sociedad española y, lo que es más grave, la verdad que nos merecemos todos los ciudadanos.

La manipulación informativa que sigue ejerciendo el gobierno con sus medios afines y la ocultación, tergiversación y mentiras que sostienen los miembros del ejecutivo sólo persiguen salvar la situación política del ejecutivo. El Gobierno está alterando y perturbando de tal modo al país que hoy sólo podemos denunciar, como ya hemos hecho ante la Junta Electoral, todas las artimañas y posibles delitos electorales que está cometiendo el PP.

Tras las palabras del ministro, pedimos su destitución. Pero sabemos que tanto el Presidente Aznar, como el candidato Rajoy han diseñado la estrategia de la mentira para salvar su Gobierno aunque sea a costa de engañar a todo un país. Y nos sigue importando poco quien haya sido el autor de este brutal atentado. Sea quien sea sólo sabemos que es un fascista. Lo que es miserable y repugnante es que para el PP el fin justifica los medios, todos los medios. Hasta los más insidiosos que hoy vemos en RTVE o en los medios de comunicación afines al PP.

Hoy sólo queremos la verdad. Por ello pedimos la responsabilidad política al más alto nivel del Gobierno. Aznar como director de esta campaña con Rajoy como su lugarteniente, están incapacitados para dirigir un país. Ya que lo han hecho en el caso de Aznar con la mentira. Y si lo hace en el futuro Rajoy también lo hará con la mentira.

Cuando tanto a nivel judicial como policial sólo hay una vía como la probable para explicar la autoría del atentado, el gobierno sigue

empecinado en su discurso inicial. Hoy somos la vergüenza informativa del mundo que nos recuerda épocas pasadas en las que los ciudadanos de este país se tenían que enterar de la verdad por los medios de comunicación internacionales. Sólo nuestro Gobierno frente al resto de países mantiene lo que ya es un escándalo informativo del engaño. Hace escasos minutos nos enteramos que el Centro Nacional de Inteligencia confirma sólo una de las vías pero el Gobierno sigue y sigue en la mentira hasta el final. Y mientras los profesionales de los medios de comunicación

a las órdenes del PP nos denuncian su amordazamiento informativo volviendo a funcionar en clandestinidad para pasar información jugándose su puesto de trabajo.

Por la democracia, por higiene democrática este país no puede ni debe ser dirigido por mentirosos. Sabemos que pronto se sabrá toda la verdad de esta enorme manipulación. E Izquierda Unida está dispuesta a llevar a los tribunales a todos los artífices de la misma empezando por el actual Presidente y su gabinete.

Ante la gravedad de la situación IU ha puesto en marcha las siguientes iniciativas en este momento:

1/ Ha solicitado esta misma tarde la convocatoria inmediata y urgente de la Diputación Permanente para informar públicamente a los ciudadanos de este país con la comparecencia del Presidente y del ministro del interior ante la misma.

2/ En su defecto se está poniendo en comunicación con todos los partidos de la oposición para realizar una comparecencia común de todos los partidos políticos ante los ciudadanos.

3/ Demanda a los profesionales de los medios de comunicación el amparo de los comités de empresa de los medios públicos y de los medios privados afines al gobierno para que puedan informar con libertad y sin la amenaza de represalias.

Gabinete de Prensa de IU

José Francisco Mendi»

Rubén Fernández, el número dos de IU, mantiene una conversación telefónica con Rubalcaba para analizar los sucesos que se están produciendo

en el día de reflexión. Ambos acuerdan no promover oficialmente las movilizaciones que se desarrollaban ante las sedes del PP y que ningún candidato o alto responsable de sus partidos acudiera a las mismas. En todo lo demás se dejará libertad de acción a sus miembros. Comentan la situación y los rumores que circulan sobre una posible suspensión del proceso electoral y las intervenciones políticas que se están produciendo y las que se van a seguir produciendo en plena jornada de reflexión. Una frase de Rubalcaba se le quedará grabada a Rubén: «vamos a terminar todos en la cárcel».

Llegamos a la noche del día 13. Faltaba por ver (o no ver) la más escandalosa intervención política en una jornada de reflexión que se conoce en nuestro país. Entre las 21 horas y las 22 horas de ese sábado comparecen en rueda de prensa Mariano Rajoy, candidato a la Presidencia del Gobierno por el PP y Alfredo Pérez Rubalcaba, responsable de la campaña electoral del PSOE. Ambos explican sus posiciones y en un momento de máxima atención ciudadana en los medios son los únicos partidos que aparecen en retransmisiones en directo por radio y televisión a todo el país. Desde mi móvil solicito a Alfredo Urdaci, jefe de informativos de TVE, que IU pueda aparecer del mismo modo ante la audiencia. El silencio fue la única respuesta. El rumor de una posible suspensión de las elecciones promovida por el PP también sigue siendo hoy un rumor. Y lo tratado en la reunión de urgencia de la Junta Electoral que se celebra el día 13 a esas mismas horas no desvela ningún dato más contundente. Llamazares pediría más tarde ampliar la investigación sobre esta cuestión en el entorno de la trama del 11-M. Pero no tuvo éxito. Quizás un día pueda conocerse la veracidad o no de ese rumor que posiblemente tuvo algo de realidad en forma de ocurrencia y poca verosimilitud sobre todo al comprobarse la imposibilidad de respaldo real de esa idea.

Por lo demás la suerte ya estaba echada y no se contaba para nada con IU. El resultado ya se conoce. Unas elecciones que iba a ganar el PP y que con la nefasta gestión del Gobierno de Aznar de la información tras los atentados de Madrid, gana el PSOE. Unas previsiones en las que IU iba a tener un muy buen resultado electoral, con un notable ascenso en votos y escaños, se convirtieron en una polarización «útil» atroz para derrotar al PP desde un voto «necesario» del conjunto de la izquierda que debilitó a IU para comerse, comernos, al PP. Sí hubo, no obstante, aspectos positivos. Todo el trabajo y la forma de actuar de Gaspar Llamazares y todo el equipo consiguió que la visibilidad de la propuesta de IU aumentase hasta obtener un reconocimiento que hasta la fecha era mucho menor. Empezaba una intensa etapa de innovación en cuanto a formas de exponer ideas, de comunicar y de participar con el electorado en las labores políticas. La Red nos abría sus puertas.

This entry was posted on viernes, mayo 14th, 2010 at 3:51 pm and is filed under Actualidad. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. Responses are currently closed, but you can trackback from your own site.

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